1. No seas un encorvado

Al encorvarte sumas tensión en tu columna vertebral.

Eso ejerce presión sobre los huesos, los músculos y las articulaciones, que necesita para mantener la columna vertebral en su lugar.

Pero una mala postura no solo es mala para la espalda. Una presión constante aplasta los órganos internos y dificulta el funcionamiento de los pulmones y los intestinos. Con el tiempo, eso dificultará la digestión de los alimentos o la obtención de suficiente aire al respirar.

2. Erguirse

¿Una excelente manera de prevenir problemas de postura? Ponte de pie erguido. Te sentirás mejor y te verás mejor, incluso más delgado.

Imagina que estás de pie contra una pared para medir tu altura. Mantén la cabeza recta y meta la barbilla.

Tus orejas deben estar sobre la mitad de tus hombros. Párate con los hombros hacia atrás, las rodillas estiradas y el vientre hacia adentro.

No dejes que tu trasero o caderas sobresalgan.

3. No te jorobes en tu escritorio

Es cómodo encorvarse. Pero es algo que no debes hacer.

En su lugar, pruebe esto: siéntese completamente hacia atrás en su silla. Coloque una toalla pequeña enrollada o un cojín lumbar detrás de la parte media de la espalda para proteger la curva natural de la columna.

Dobla las rodillas en ángulo recto y manténgalas a la misma altura, o un poco más arriba, que sus caderas. Coloque sus pies planos sobre el piso.

4. Cuidado con el “Cuello de texto”

¿Estas con tu móvil todo el día? Tómate un minuto para estirar el cuello.

Cuando inclinas la cabeza hacia abajo para revisar los mensajes, realmente esfuerzas la columna. En el transcurso de un día, o un año, esto puede sumar. Para una mejor vista, levante el teléfono y mueva los ojos, no la cabeza.

5. No te reclines al conducir

Claro, es genial y cómodo reclinarse durante un viaje largo. Pero no es bueno para tu postura.

En cambio, acerca tu asiento al volante. Trate de no bloquear tus piernas. Dobla ligeramente las rodillas. Deben estar al nivel de la cadera o un poco más arriba. No olvide poner una almohada o una toalla enrollada detrás como apoyo.

6. Guarda los tacones para una gran noche

Puede que estén de moda, sí, pero no para tu postura.

Los zapatos de tacón y los tacones de aguja empujan la base de la columna hacia adelante, lo que arquea la espalda. Eso puede cambiar la forma en que tu columna vertebral se alinea y ejerce presión sobre los nervios, lo que causa dolor de espalda.

Los zapatos altísimos también ponen más peso en las rodillas.

7. Duerme correctamente

La hora de la siesta no es excusa para holgazanear.

Omite el colchón blando y holgado. Elige uno firme que ayude a mantener la forma natural de tu columna.

¿Duermes de lado? Dobla ligeramente las rodillas pero no las abrace. Coloca una almohada debajo de su cabeza de manera que esté al nivel de su columna vertebral.

Las personas que duermen boca arriba deben deshacerse de la almohada gruesa y optar por una pequeña debajo del cuello.

8. Haz ejercicio y tonifica tus abdominales

Demasiados kilos alrededor de tu abdomen ejercen presión adicional sobre su espalda.

Necesitas músculos fuertes para sostener tu columna.

Un plan de entrenamiento bien diseñado mantendrá tu cuerpo y columna vertebral en plena forma. Prueba ejercicios sin impacto.

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